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domingo, febrero 03, 2013

Nueva Prensa de Guayana - Información que se Ve!

Nueva Prensa de Guayana - Información que se Ve!

Conversatorio por Juan Vicente Núñez, celebrando los 116 años del Cine Nacional, en donde compartí una visión muy personal de la evolución del Cine en el país así como la de la Región Guayana a través de mi vida.
Gracias al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, la Fundación Librerías del Sur, Jose Gregorio Maita y la Sra Raquel Villasmil así como los amigos que asistieron y me hicieron sentir muy orgulloso de mi profesión!
https://soundcloud.com/tvibra/conversatorio-sobre-el-cine

domingo, marzo 27, 2011

La Verdad sobre la Iglesia Católica




“Es conocido como nos ha servido la fábula de Cristo.

Papa Leo X



“La Iglesia es la máxima imaginable de todas las corrupciones.”

Friedrich Nietzsche



“Nosotros realmente ardemos de codicia, y mientras vociferamos contra el dinero, llenamos nuestros jarrones con oro, y nada nos es suficiente.”

El obispo Jerónimo



Aclaración: Este informe NO es contra Dios, ni siquiera contra la religión. Simplemente denuncia el enriquecimiento por parte de la Iglesia Católica.

Por favor, en lugar de denunciar sin justificación alguna prefiero que LEAS EL POST Y COMENTES POR QUÉ ESTÁS EN DESACUERDO, como cualquier persona racional que es coherente con su accionar y manera de pensar. Lean el protocolo y verán que este post no lo incumple en nada.




¿CÓMO HA LLEGADO LA IGLESIA A SU INMENSA RIQUEZA?

Antes de empezar, repasemos el INMENSO PATRIMONIO que posee la Iglesia...







El Vaticano posee el segundo tesoro en oro más grande del Mundo




En la revista italiana “Oggi” el tesoro en oro del Vaticano, en base a “informaciones extraordinarias” fué colocado detrás del de los EEUU, como el segundo más grande del mundo con: 7.000 millones de liras = 3.500.000.000 Euros. En comparación, el valor del tesoro en oro del estado de Italia es de “sólo” 400 mil millones de liras. Esto fue en 1952.

¿Cual será el tamaño actual del tesoro del Vaticano? Calculemos el incremento del valor, entonces el valor del oro sería hoy un 63 % más alto. Con la venta del tesoro del Vaticano, según el momento de un eventual desembolso, podría haber producido una ganancia de un 650 %. Y acá uno se pregunta:




¿Cómo llegó el Vaticano a este enorme patrimonio en oro?



El Vaticano juega al póker con enormes reservas financieras en Wallstreet




Las reservas financieras exteriores del Vaticano se encuentran concentradas principalmente en Wallstreet. En total el patrimonio de la central de la iglesia, en acciones y otras participaciones en capitales, en el año 1958 deberían haber alcanzado unos 35,6 mil millones de dólares.

Esta cifra mientras tanto, debe haber crecido probablemente en mucho más de 138 mil millones de dólares.




¿Cómo llegó el Vaticano a esta inmensa fortuna en acciones?


El Vaticano es el “mayor consorcio económico-religioso”




El Vaticano es hoy el consorcio económico-religioso más grande del mundo y sólidamente comprometido en innumerables empresas del ámbito de inmobiliarias, plástico, electrónica, acero, cemento, textiles, química, alimentos y construcción.

La firma Italgas, perteneciente al Vaticano, tiene sucursales en 36 ciudades italianas. El Vaticano también participa en alquitrán, hierro, destilerías, agua potable, hornos a gas, hornos industriales etc. De los aproximadamente 180 institutos financieros italianos por lo menos un tercio dispone de dinero del Vaticano.

El Vaticano es dueño de muchos de los bancos romanos más influyentes y participa en Europa, Norte y Sudamérica, en una abrumadora cantidad de poderosas empresas, algunas pertenecen mayoritariamente al Vaticano, como por ejemplo: Alitalia y Fiat.




¿Cómo llegó el Vaticano a este enorme patrimonio?


La iglesia es el mayor terrateniente del mundo occidental





Algunos ejemplos:

Alemania: Con 8,25 mil millones de m2 es el mayor propietario en tierras (corresponde bien a la mitad del estado alemán de Schleswig-Holstein o al tamaño de Bremen, Hamburgo, Berlín y Munich juntos.

Italia: Más de 500 000 ha. de superficie agraria

España: Aprox. el 20 % de toda la campiña

Portugal: Aprox. el 20 % de toda la campiña

Argentina: Aprox. el 20 % de toda la campiña

Inglaterra: Aprox. 100.000 hectáreas.

EEUU: Más de 1.100.000 ha. de superficie agraria


Pastizales y bosques no son incluidos.




¿Cómo llegó la Iglesia a esta inmensa cantidad de tierras?

El Vaticano es el “mayor poseedor de inmuebles”





En relación a la inmensa cantidad de propiedades del Vaticano, ya no se puede hablar de inmuebles en forma individual, sino mas bien de ciudades o barrios.

Roma por ejemplo, ¼ de la ciudad está en manos del Vaticano, así investigó Paolo Ojetti en la revista L´ Europeo el 7-1-1977. Su artículo se leía como una guía telefónica. Página por página registró miles de palacios, que en parte les pertenecen a las 325 congregaciones de monjas católicas y órdenes de monjes.

El periodista Ojetti también investigó en la ciudad italiana de Verona. Imprimió un plano de la ciudad, en el cual más o menos la mitad estaban marcados con negro = propiedades de la iglesia católica. Señalizó que las relaciones de propiedad en otras ciudades deben ser similares.

Esto fue intolerable para el Vaticano. Ellos calificaron al artículo como confuso, irresponsable, escandaloso, anticlerical, inculto y tonto. El director de la revista fué despedido de forma inmediata.

Pasaron 21 años hasta que un periodista valiente, nuevamente se atrevió a hablar sobre este tema.

Nuevamente Max Parisi investigó para el periódico La Padania las circunstancias de propiedades en Roma, y en su artículo del 21-6-1998, llegó a la conclusión de que un 1/3 de todos los inmuebles de Roma están en poder del Vaticano.

Estos inmuebles de un “valor inconmensurable” se encuentran según sus investigaciones, en los mejores lugares: “Toda la zona del Campo dei Fiori hasta el Tiber frente al palacio D´Angelo, junto a la piazza Navona y las calles adyacentes, están prácticamente en poder del Vaticano.

Se trata de algo menos de la mitad del centro histórico. “Sólo en esta zona son más de 2.500 palacios. La totalidad de los inmuebles no aparecen en el registro de propiedades, porque son considerados territorio extranjero.

El autor Guarino cita ejemplos de cómo personas fueron forzosamente desalojadas y puestos en la calle, aunque el Banco Vaticano de forma beata había prometido otra cosa. Parisi se pregunta al final: “¿Qué tienen que ver juntos, fe y 160.000 millones en propiedades inmuebles? ¿Qué tiene que ver Jesús con … las viviendas más caras de Roma?

Ahora se comprenden las antiguas profecías según las cuales a los romanos, algún día les estallarán los cuellos y los prelados tendrán que tirar sus sotanas al Tiber, para no ser reconocidos.




Dale decime, ¿Cómo llego el Vaticano a tener este inmenso patrimonio?


El Vaticano obtuvo parte de su inmenso patrimonio a través de:



La trata de personas y la esclavitud, aumentaron la riqueza de la Iglesia de la cual aún hoy vive.





La Iglesia apoyó desde un pricipio la esclavitud, y la agudizó en muchos aspectos.

El papa Nicolás V legitimó el comercio de esclavos en su bula “Divino amore communiti” (por amor divino a la comunidad) el 18 de Junio de 1452. Por esto el comercio de esclavos fué legal y no causó ningún escrúpulo en los participantes.

El papa poseía esclavos. El papa Gregorio I mantuvo a cientos de esclavos en sus haciendas y consintió las leyes que prohibían a los esclavos, casarse con cristianos libres.

Un esclavo era considerado como ganado. La iglesia trataba a los esclavos como un “bien de la iglesia” y esto valía como no vendible. La Iglesia tasaba el valor de los bienes eclesiásticos no según el dinero, sino según los esclavos.

Si, a pesar de todo se liberaban a esclavos, éste debía recompensar a la iglesia con su patrimonio.

La iglesia les prohibió a los esclavos hacer testamentos. A la muerte de un esclavo, sus ahorros iban a la iglesia.

Según santo Tomás de Aquino los esclavos eran, “útil de servicio”.

La iglesia hizo todo lo posible para mantener la esclavitud, y nada para eliminarla.

Un obispo sólo podía liberar a un esclavo, si éste ofrecía a dos en su reemplazo.

Niños ilegítimos de sacerdotes fueron hechos esclavos eclesiásticos de por vida, esto también valía para niños abandonados.

El “santo” Martín de Tours (hoy representado en muchas iglesias), poseía 20.000 esclavos.

También los conventos tenían esclavos, tanto para el servicio de los conventos como para el servicio de los monjes. Miles de presos, eslavos y sarracenos fueron repartidos en los conventos.

La esclavitud perduró en las haciendas y en las propiedades papales hasta el siglo XI.

“Se calcula que temporalmente por cada esclavo que llegaba vivo hasta la costa africana, diez morían durante el transporte terrestre y otros diez más fallecían durante el viaje por mar.”

El protestantismo siguió desde el comienzo el mismo camino, después que Lutero había justificado teológicamente el vasallaje y la esclavitud. Hasta muy avanzado el siglo XIX, naciones evangélicas y bajo el consentimiento teológico de los misioneros, comerciaban con esclavos y salían a la caza de esclavos."

El primer barco de transporte de esclavos inglés se llamaba “Jesús”.



dijo:
Jesús predicó el amor al prójimo. Esto no es compatible con lo que hace la Iglesia. Para aquel que ahora dijere así fué en aquel tiempo, he aquí una frase del Corán: “Si un esclavo tuyo desea su certificado de libertad, entonces extiéndeselo si tú lo conoces como bueno, y dale una parte de tus riquezas que Dios te ha concedido”.

También en el “Cristianismo” pudo haber sido de otra manera.



El comercio de los esclavos con los indios:

Al principio el obispo Rodríguez de Fosca estaba personalmente como cliente, detrás de la venta de esclavos indígenas en Sevilla.

Colón le envió varias veces, una gran cantidad de indígenas hacia España para el mercado de esclavos. Sólo en Febrero de 1495 fueron cuatro barcos con 500 indígenas cada uno, entre 12 - 35 años de edad.

Colón como hábil comerciante, estaba muy al tanto con la teología moral de su iglesia, según la cual: “Esclavizar a no cristianos se justificaría con el argumento, que los paganos de todos modos, estarían destinados a la condenación eterna.”



dijo:
El 18-6-1452 el papa Nicolás V legitimó el comercio de esclavos mediante una bula, autorizando al rey de Portugal,

“… conquistar a los países de los no creyentes, expulsar a sus habitantes, subyugarlos y obligarlos a la eterna servidumbre.”

También los siervos aumentaban en aquel entonces la riqueza de la iglesia, de lo cual aún hoy vive.





Ya a partir del siglo 4, se formó bajo los dominios de la iglesia, otra manera de tenencia de esclavos, la servidumbre.

Los sirvientes de hecho, estaban igualados a los esclavos. No podían abandonar su país y estaban totalmente sometidos a los grandes terratenientes, por ejemplo a un convento. Fueron extorsionados y vilipendiados mediante la entrega de intereses usureros. Así se formó en alto grado, un estado corrupto, opresor y tirano. La miseria de los sirvientes fué inmensa. Muchos padres se veían obligados a vender a sus hijos/as a la esclavitud o a la prostitución.

Rebeliones fueron oprimidas con sangre. La iglesia estaba al lado de los opresores y predicaba sumisión y obediencia.

La iglesia fué (y es) el más grande terrateniente de Europa. El convento de Fulda por ejemplo, tuvo 15.000 propiedades agrícolas. El convento de St. Gallen disponía de más de 2.000 sirvientes.


También la venta de cartas de bendición, títulos, audiencias, etc. aumenta hoy aún más, la fortuna de la iglesia.




Lista de precios del Vaticano (1990):

$ 3.580 - por una bendición firmada personalmente por el papa, con certificado.

$ 21.480 - por una audiencia privada con el papa, incluye video.

$ 35.800 - donación por un título de doctor honoris causa.

$ 85.920 - donación por una condecoración (orden de la gran cruz de la orden de San Gregorio).

$ 214.800 - por un título de barón.

$ 1.790.000 - por promoción al estado de nobleza.

$ 35.800 - sólo para los costes adicionales de un proceso de esta naturaleza por ejemplo, con motivo de la misa de pascua de resurrección.

Aproximadamente 100.000 Euros (en promedio aprox. 250.000) cuestan los procesos de santificación. Sólo las familias muy ricas o sociedades de órdenes, pueden permitirse este tipo de procesos tan costosos.

Sólo por los 464 procesos de santificación (más que en los últimos 400 años anteriores) de Juan Pablo II se deben haber ingresado en las arcas vaticanas, aproximadamente 116.000.000 de Euros.



Más de mil millones de florines deben haber fluido a Roma, por las indulgencias. Esto aún hoy, es parte de la riqueza de la Iglesia.




El papa Sixto IV decidió en 1476, que la acción de las absoluciones eclesiásticas también valían para las pobres almas que se encontraban en el purgatorio.

Por esta razón, los monasterios tomaban dinero por servicios de rezos, para que los fallecidos supuestamente, se quemarían por menos tiempo en el purgatorio.

El papa también decidió que, quien no estaba en condiciones de realizar un viaje a Roma para obtener la indulgencia total, también podía obtener un perdón total si simplemente pagaba 1/3 del coste del viaje del representante papal. Miles hicieron esto.

El papa León X opinaba que a los pobres les era difícil acceder a esta bendición, porque no tienen dinero y por esto debían carecer de este consuelo.

También hoy en el siglo XXI, se ofrecen absoluciones. Durante el “año del jubileo 2000” se otorgaron perdones, al pasar por diversos portales.

“Según investigaciones hechas por Corvin, en el transcurso de los 600 años que duró el comercio de la absolución, deben haber llegado a Roma aproximadamente, mil millones de florines."



Especialmente detestable se hace el tráfico de indulgencias, cuando para la iglesia no sólo se trata de enriquecimiento económico, sino cuando las personas son inducidas al asesinato y matanza, supuestamente para llegar más rápidamente al cielo …




Asi Martín Lutero, le prometió a cada soldado que en la guerra contra los campesinos sublevados, mataba un campesino y que a su vez moría, un lugar en el Cielo (compárese la promesa del Islam a los terroristas suicidas).

El papa Inocencio III. Le prometió a cada participante en las cruzadas contra los albigenses, dos años de perdón. De esta manera se juntó un ejército de hasta 200.000 hombres, para atacar al pueblito de Béziers. Sin consideración a la edad, sexo y religión fueron masacrados cerca de 20.000 personas. Incluso las mujeres y los niños, que se refugiaron en la iglesia, no fueron perdonados. A continuación la ciudad fue quemada totalmente.

Para conseguir suficientes guerreros para las cruzadas, la iglesia tentaba con rigurosas absoluciones. Para un supuesto lugar en el cielo, fueron asesinados miles de personas. Aquí uno debe preguntarse. ¿Cual diablo como “Dios” quisiera estar rodeado con seres con entradas tan sangrientas?



Innumerables personas fueron matadas, especialmente debido al oro. Este oro aún hoy es parte de la iglesia católica-romana.



Con el primer botín de oro de Sudamérica, el papa Alejandro VI hizo decorar el cielo raso de Santa María Maggiore en Roma y colocar el símbolo de su familia.

Una considerable cantidad de este oro y plata sangrienta fluyó a las cámaras de tesoros eclesiásticos.

Un ejemplo significante es la custodia de casi tres metro de alto, que el cardenal Cisneros hizo construir del oro “que Colón había encontrado en sus viajes” y que donó a la catedral de Toledo.





Para adquirir todo el oro oro, los indígenas fueron ferozmente torturados.



Estaba establecido el procedimiento de cómo debía realizarse la conversión de los paganos al catolicismo. “Los indígenas, a quienes les acaece tanta gracia y donación, por su parte deberían demostrar sumisión y buena voluntad, entregar voluntariamente una gran cantidad de oro, piedras preciosas, plata y otras cosas que poseen, a su majestad el rey y al gobernador, de otra manera podrían ponerse, Dios nuestro señor y sus altezas, muy inclementes."

La joven muchacha fué arrancada de los brazos de la madre, para satisfacer las pasiones del brutal vencedor. Pero la principal pasión del español fué su amor por el oro. Para ello no escatimó esfuerzos … y vidas humanas. A los ojos de los conquistadores, fue el artículo menos importante.”

“En el año 1500, dentro de los límites actuales de México vivían 25 millones de indígenas, cien años después sólo un millón.”

Sobre la fundición de los tesoros de oro peruano dicen las crónicas: “Luego se demoró un mes completo, fundir todo ese oro, a pesar de que las fundiciones hubieron de trabajar día y noche.” El cronista calcula el valor del oro sólo de esta acción, en 1.326.539 pesos de oro. Esto corresponde actualmente a aproximadamente 450.000.000 de Euros.





“A quien no le dan escalofríos, cuando admira el altar de la catedral de Sevilla, de 20 toneladas de oro laminado y piensa en la sangre derramada por los indígenas, en las minas”



Uno de los mayordomos hizo colgar a una cantidad de indígenas; quemarlos vivos, tirarlos a los perros; cortarles las cabezas, las manos y los pies o arrancarles las lenguas.

"Hasta el más conspicuo obispo del imperio, enviaba a sus siervos con la intención de recoger su parte del botín."

El catolicismo también reconoció la esclavitud en Sudamérica. Legos como los curas, la practicaban; el clero y los conventos y frecuentemente incluso los grandes terratenientes, comerciaban con esclavos.

Jesuitas y franciscanos promovían los matrimonios entre indígenas y negros, para declarar a sus descendientes como siervos

Mientras que la población común, generación tras generación, decaían en la mugre y la miseria, el clero se hizo casi omnipotente e inmensamente rico, como también el resto de los traficantes de esclavos y señores, que remataban a los indios, para el financiamiento de las “casas de Dios”.

Como informa el cronista Bartolomé de las Casas, millones de indígenas fueron cruelmente sacrificados a causa del oro. El gobernador de Yucatán cambió cientos de niñas, que había secuestrado, por vino, aceite o tocino.

“La iglesia cristiana estaba más empeñada en la explotación de la tierra nueva, que los gobernadores mundanos”

“En 1495 el papa Alejandro VI promulgó la bula Intercaetra: ”… Que hay que someter a los pueblos bárbaros y llevarlos al verdadero credo.”

“El papa supervisaba … la entrega de certificados para la cacería, que les fué extendido a los europeos para el robo y saqueo.”

Un noble Inca dijo: “Lo que se refiere al papa del cual ustedes hablan, debe ser un demente si piensa regalar tierras que no le pertenecen …” a esto un monje gritó: “¡Ataquen de inmediato! Yo os doy la absolución.”

El cronista Bartolomé: “Ya había dicho que, los españoles mantenían perros sanguinarios que estaban adiestrados para estrangular y despedazar a indígenas … para la alimentación de los perros, llevaban en sus marchas una cierta cantidad de indígenas encadenados y que eran conducidos como un tropel de cerdos. Se los troceaea y se ofrece abiertamente carne humana. Entonces uno le dice al otro, préstame un cuarto de este bellaco. Yo en los próximos días también voy a trocear uno y te lo devuelvo.”

Intimidación y terror llegaron a ser la base de los primeros encuentros con los nativos. Así para empezar, se realizaba en cada pueblo una matanza para que temblaran de miedo al escuchar el nombre “Cristo”, como frente a un verdadero diablo. Los caminos de la conquista estaban cercados por los cadáveres de aborígenes colgados y empalados, que debían causar terror y pánico.





El cacique Hatuey no quiso ser bautizado, para no correr el peligro de tener que estar junto a personas tan crueles en el cielo (Católico).



"Los misioneros no pensaban en lo más mínimo de poner en duda la conquista … El negocio sangriento fué la condición para su misión. !Exceptuando unas muy reducidas excepciones, los misioneros exigían violencia!"

“Ahí el (un gobernador) tomo a un niñito, que arrancó de su madre, y mediante un puñal lo comenzó a cortar en partes, uno tras uno de sus brazos y piernas y le dió una parte a cada uno de sus perros. Cuando se comieron todos los pedazos, tiro el cuerpecito al suelo para que los perros se comieran el resto.”

Los templos de los indios fueron rápidamente reemplazados por iglesias. Sólo en México 12.000. Ellos atestiguan de la capacidad de los misioneros, de hacer trabajar los aborígenes sin salario, para ellos. En todo este esplendor eclesiástico, aún hoy hay pegadas lágrimas, sudor y sangre de los indios.

De una crónica indígena: “Los hombres estaban llenos de sabiduría. No conocían el pecado … estaban llenos de religiosidad. No existían las enfermedades de los huesos. No había fiebre ni sífilis, no hubo dolencias en los pechos ni en los abdominales, no había anorexia. Los cuerpos eran gráciles y esbeltos. Todo esto cambió cuando llegaron los hombres blancos.”

Del total de la población indígena que habitaba esta parte de la tierra en tiempos de Colón, el 90 % fué víctima del genocidio.

“En estos doce años y dentro de las mencionadas 400 millas … los españoles asesinaron a 4 millones de personas, ya sea con la espada, la lanza o quemados vivos, tanto si eran hombres o mujeres, jóvenes y viejos.”

¿Y hoy? Mucha de esta sangre aún esta pegada en más de una manta y en algún altar, y del oro sangriento se fundieron otras tantas custodias y muchos “Sacrosantos”.


Una de las maneras más infames del Vaticano para amontonar dinero sangriento y riquezas, fué el robo con asesinato, de disidentes.



La inquisición fué una justicia de robo y linchamiento en el nombre de la “fe” correcta. Los dignatarios eclesiásticos han recogido constantemente dinero sangriento – de forma tan excesiva que un refrán decía, el medio más rápido y fácil para hacerse rico, es la caza de brujas.

La base para la tortura y asesinato de miles de mujeres en Europa, fué la aprobación en 1487, del «Malleus maleficarum», o «Martillo de brujas», por parte del papa.

La verdadera cara de la inquisición lo muestran las ordenanzas del papa Inocencio III. El decretó “Confiscar los bienes del hereje, enajenarlos y desheredar a los hijos de los herejes.”

Para que fluyera más rápido el dinero ensangrentado y para obtener “confesiones incriminatorias “, las víctimas fueron torturadas brutalmente.

Con este dinero ensangrentado por ejemplo, el papa Juan XXII en el año 1317, pudo comprar seis nuevos obispados.

Ya en el año 380 se amenazaba a los disidentes (herejes) con la expulsión, destierro y confiscación de sus bienes.

A los disidentes se les negó el derecho de hacerse llamar cristianos, hacer testamentos o heredar, y se tenía preparada la pena de muerte para todos los renegados.

El papa Alejandro III ordenó en el concilio de Tours en 1136, a los príncipes y gobernantes, encarcelar a los disidentes y confiscarles sus bienes.

Apenas era citado y arrestado un sospechoso de herejía, fueron incautados sus bienes – antes de que se llegase a un proceso. También en esto puede reconocerse la esencia de la inquisición.





Los bienes de los asesinados fueron incautados. Hoy se diría: Robo con asesinato.



Si alguien era acusado por las autoridades de la inquisición y se le detenía, entonces se presentaban de inmediato los funcionarios en su casa y todos sus bienes se inventariaban. A su familia se la echaba a la calle – independiente de cómo resultase el final del proceso – y eventualmente, se morían de hambre. Era muy peligroso apoyar a estos expulsados, ya que con esto se podía caer en las redes de la inquisición.

Cada vez, la iglesia de Alemania recibía un 1/3 del dinero robado, o de las tierras o de las casas, etc. de los asesinados. En otros casos, la mitad. Muchas veces las autoridades locales recibían un tercio, un tercio las autoridades de la inquisición (para mantenerla funcionando) y un tercio el obispo.

Todos los bienes robados a los disidentes (herejes) asesinados, iba a parar al Vaticano.

En el siglo XIV y en otras zonas italianas, el Vaticano también se embolsó el 100 % de los bienes robados.

Con frecuencia la iglesia y el estado se disputaban el botín de los robos, hasta por decenios.

Si los participantes de la inquisición, no hubieran obtenido tantos beneficios de los robos con asesinato a los disidentes, la inquisición se hubiera diluido como el agua en la arena, porque muchas personas también nobles, sentían en su interior que el papa había ordenado algo diabólico.




El papa ha dirigido a la inquisición y autorizado determinados métodos de tortura (Martillo de brujas)



Naturalmente se asesinaban preferentemente a disidentes (Herejes) ricos. En España ricos “conversos”, o sea, judíos cristianizados. A veces mediante cifras astronómicas se podían liberar por algún tiempo. Cuando estos conversos ricos se habían extinguido, porque durante siglos se les cazaba, el derrumbe de los robos con asesinato puesto en escena por la iglesia, ya no era posible de parar.

Especialmente perverso: También los muertos podían ser acusados de herejía. Con esto los bienes del fallecido podían ser incautados a los herederos, en forma posterior.

Así se podía arruinar a personas no gratas, a través de sus padres fallecidos. La iglesia católica no conocía la prescripción hasta 100 años después.

De esta manera se enviaba a familias completas a una miseria indescriptible, robándoselo todo.

Con los vivos no existía la prescripción. Así una expresión crítica de un joven, podía llevarlo a la hoguera siendo ya un anciano, según lo rico que fuere.


Especialmente perverso y cruel: Cada acción de las brutales torturas y también la alimentación de los torturadores, las debían pagar las víctimas o sus parientes. Había una lista de precios (en coronas) para cada tortura. Aquí un ejemplo de la Ciudad de Darmstadt:



Descuartizar a un vivo: 15 kr.

Preparar la hoguera, echar las cenizas del quemado a aguas corrientes: 30 kr.

Quemar viva a una bruja: 14 kr.

Degollar a una persona con la espada: 10 kr

Colgar a una persona: 18kr.

Estirar un cuerpo: 5 kr.

Cortar nariz y orejas: 5 kr.

Poner a alguien en el potro: 8 kr.

Un golpe con varilla: 1 kr.

Cordeles para tensar sobre el potro, izar y colgar pesas, colocar torniquetes a las piernas: 30 kr.

Expulsar del pueblo: 1 kr.



El dinero y los bienes robados con asesinatos especialmente a mujeres, le llegaba directamente o indirectamente, a la iglesia. Los recursos de los robos con muerte de brujas, se usaron por ejemplo, en la construcción del palacio de los arzobispos de Mainz o para las iglesias en Goßmannsdorf y Gerbrunn.


Que no se olvide: Este dinero ensangrentado apropiado mediante robos con asesinato, es aún hoy día parte de la fortuna de las iglesias – incrementada con los intereses de éstos, en miles de millones.





El catolicismo difundido especialmente en América y Europa, representa una tendencia de fe muy abstrusa. Los asesinos en serie, que han enviado a cientos de mujeres, hombres, ancianos y niños a una brutal muerte; reciben estatuas y más estatuas (Figura dos quemadores de brujas de Würzburg: J. Echter y A. von Ehrenberg). Y se nombran fuentes y calles en su memoria, pero para las víctimas, ni siquiera una placa conmemorativa. No debió haber cambiado mucho la manera de pensar.



Para aumentar los bienes raíces de la iglesia, algunos monjes y otros eclesiásticos falsificaban documentos.



Para aumentar los bienes raíces, monjes y otros hombres de la iglesia, a menudo falsificaban documentos.

Si un obispo o un abad quería aumentar su propiedad, muchas veces se hacía confeccionar una falsificación, que luego era “encontrada” en el archivo y que demostraba que, este o aquel príncipe de tiempos anteriores, había legado el terreno correspondiente al convento ¿Qué iban a hacer los campesinos en contra de esto?, ya que la mayoría de las veces, no sabían leer ni escribir.

Hubo monjes que habían aprendido el arte de falsificar y que recorrían el país de convento en convento, para ejercer su oficio.

En su lecho de muerte, el monje Gueron reconoció que había recorrido toda Francia para confeccionar falsos documentos para monasterios e iglesias.

En el sur de Alemania, el convento benedictino de Reichenau junto al lago de Constanza, se hizo cargo de este trabajo criminal.





Una gran parte de los documentos medievales son falsificaciones



La guinda de la torta de la criminalidad se la adjudicó el papa Esteban II (*757), afirmando que Constantino le había regalado todos los territorios del occidente. No pocos que consideraban esta “donación de Constantino” como una falsificación, tuvieron que pagar con su vida esta declaración, así por ejemplo, Johannes Dränsdorf en Heidelberg, aún en el año 1425 y el (“Waldenserführer”) Friedrich Reiser en Estrasburgo.

La donación de Constantino se basaba en la siguiente leyenda: El perseguidor de cristianos Constantino, según esto fué sanado por el papa Silvestre I de la lepra, fué convertido y bautizado y en agradecimiento, no sólo le regaló el Lateran, sino todas las provincias de Italia y los países occidentales.

Después de que ya en el siglo 12, los seguidores de Arnold von Brescia habían reconocido la falsificación, el secretario papal y humanista Laurentuis Valla en 1440, en un escrito lo había aclarado definitivamente. La escritura histórica católica romana, según Deschner, ya en el siglo 19 se reconoció la falsificación.

Las iglesias de Alemania, son todavía los más grandes terratenientes, como en muchos otros estados. ¿Cuántas de estas propiedades habrán sido compradas con dinero ganado honestamente? ¿Y cuánto fué robado, estafado o quitado?



Un factor principal para el incremento de los bienes raíces de la iglesia, desde la antigüedad. Pero en especial en la edad media, fueron las herencias.



Ya en el siglo 4, el fraude en las herencias por el entonces papa Dámaso, fué tan terrible que incluso tuvo que intervenir el emperador.

Para no entrar en sospecha de herejía, cada terrateniente o arrendatario después de su muerte, dejaba una parte para la iglesia. Porque incluso un muerto podía ser acusado de hereje, para robarle toda la herencia a sus descendientes. Además el sospechoso de herejía, bajo ciertas condiciones no recibía un lugar en tierra consagrada. Bajo esta presión moral, aumentaban las tierras de la iglesia.

El papa Alejandro III dispuso ya en 1170, que ningún testamento sería válido, que no fuese hecho en presencia de un sacerdote.

Cada notario mundano que extendía un testamento sin observar esta disposición del papa, era castigado con la excomunión.

La iglesia reclamaba exclusivamente para si, el derecho de confirmar judicialmente un testamento.

Las herencias testamentarias valían, según la iglesia, como un medio fiable para reducir el tiempo en el purgatorio. Así el miedo a los eternos castigos infernales hacía que las personas enfermasen, si no aportaban a la iglesia un buen montón de dinero. Hasta hoy.

La ética cristiana de la reparación fué expuesta de la siguiente manera: A los comerciantes usureros se les decía que la única manera de alcanzar la salvación, era la devolución total de sus ganancias. Por regla general la devolución no se le hacía al afectado, en su lugar se fundaron nuevas fundaciones eclesiásticas.

Sin miramientos el padre de la iglesia Salvian predicaba en el siglo 5: ”Aquel que deja su fortuna a sus hijos, en vez de entregarla a la iglesia, actúa en contra de la voluntad de Dios y en contra de su ventaja. Mientras cuida por el bienestar terrenal de sus hijos, defrauda su propio bienestar en el cielo.”

San Basilio lo formulaba de la siguiente manera: “Preveer para sus hijos, es sólo un pretexto de los codiciosos."

El engaño de las herencias por parte de curas, es conocido hasta la actualidad. Especialmente personas mayores son afectadas por esto. Adultos mayores sólos en hogares de ancianos, son especialmente accesibles al consuelo de los sacerdotes …

En 1993 se conoció el caso de una profesor quién dejó a su sobrino, según su testamento, la cantidad de 1,5 millones de marcos alemanes. El testamento fué impugnado por el seminario sacerdotal Zaitskofen. Los sacerdotes católicos argumentaban que el profesor no habría estado en sus cabales cuando cambió su testamente en perjuicio de la iglesia. La justicia no dió a lugar. Los costos del juicio de 100.000 DM por el proceso de tres años y medio, lo tuvo que pagar el seminario. (Hannoversche Allgemeine Zeitung, 30.9.2002)
 

Un importante rol en los ingresos de la iglesia, también lo juega el diezmo



En la edad media, todos los propietarios de tierras, estaban obligados a entregar una décima parte de su producción o sus ingresos, a la iglesia local.

El que no pagaba o no lo pagaba correctamente, se arriesgaba a una condenación y excomunión de los curas.

Así los curas salían “armados y recaudaban las deudas sin conmiseración”, mientras que predicaban con hipocresía, contra los intereses y usuras.

El papa Pío V les daba a los incautadores las siguientes instrucciones: “Un hombre común que no puede pagar su multa en dinero, deberá permanecer durante un día con las manos atadas a la espalda, frente a la puerta de la iglesia, a la segunda vez, será flagelado por las calles. A la tercera vez, le será perforada la lengua y enviado a las galeras."

Por rehusar pagar el diezmo, con los campesinos de Stedinger se llegó al asesinato en masa y al saqueo por parte de la iglesia y sus señores. Los campesinos se negaron a pagar el diezmo al arzobispo de Bremen. En contra de ellos en 1229, se activó el terrible instrumento de la inquisición.

El papa Gregorio IX hizo predicar a sus dominicanos la cruzada contra los campesinos de Stedinger.

En el invierno de 1229/30, el arzobispo Gebhard II junto a su hermano y otros nobles y sus caballeros, fueron a la guerra contra los campesinos.

Primeramente los campesinos fueron victoriososll pero cinco años después, el 25 de marzo de 1234, fueron masacrados por el ejército al servicio de la iglesia.



La venta de cargos (simonía) le trajo al papa mucho dinero y propiedades



Jesús no conocía funcionarios, por esto tampoco impuso a ninguno. La iglesia católica lo ve esto un poco distinto …

El papa Inocencio III creó, poco después que asumió el cargo, 52 nuevos secretariados, que vendió por 79,000.- florines de oro.

Los papas muchas veces declaraban vacantes estos puestos de sus antecesores, para poder venderlos de nuevo.

El papa León X había creado 39 nuevos cargos cardenalicios y se embolsó 511.000 ducados. El precio para un cargo de cardenal costaba en aquel entonces entre 10.000 y 30.000 ducados de oro, cada uno.

Incluso el cargo del papado era comerciable y era rematado a la mayor oferta. Cuando en 1492 falleció el papa Inocencio VIII, el cardenal Della Rovere era el favorito. Él disponía sobre 1.000.000 de ducados de oro de la república de Génova y otros 200.000 del rey de Francia, para darle mayor presión a su pretensión.

Su competidor Rodrigo Borgia fué vicecanciller del Santo Trono bajo cuatro papas. “Los sobornos ofrecidos por él, eran pasmosos. El regaló abadías ricas; villas lujosas e incluso ciudades completas, para asegurarse el voto de un cardenal.”

Durante los cinco días del cónclave en Agosto 1492, él maniobraba con promesas sobre ascensos lucrativos y sobornos, para asegurar le elección a su favor.”

El cardenal Orsini vendió su voto por los castillos Monticelli y Sariani.

El cardenal ascanio Sforza quería cuatro cargas de mula con plata – y la lucrativa cancillería, para garantizar su voto.

El cardenal Colonna recibió la rica abadía de San Benedicto junto con todos los dominios y derechos patronales, para sí y su familia, para siempre.

El cardenal de San Angelo quería el obispado de Porto, con el castillo que allí había y una bodega llena de vino.

El cardenal Savelli recibió la Civita Castellana.

A Rodrigo aún le faltaba un voto para la victoria. El voto decisivo le pertenecía a un monje veneciano. El quería sólo 5.000 coronas y una noche con la hija de Rodrigo, la encantadora doceañera Lucrecia. El negocio se realizó, y con los votos de veintidós cardenales en el bolsillo, Rodrigo Borgia fué elegido como papa Alejandro VI."




Los papas tampoco se intimidaban ante asesinatos, si se trataba de ventajas económicas o de poder político. Si se les cree a algunos sacerdotes, que en forma anónima se dirigieron con un libro a la opinión pública, entonces aún hoy día, suceden misteriosas muertes en el Vaticano.



El historiador Thomas Tomasi escribió al respecto: “No sería posible contar todos los asesinatos, violaciones y los casos de incesto, que fueron perpetrados todos los días en la corte del papa. Una vida humana no alcanza para tomar nota de los nombres de todos los que fueron asesinados, envenenados y tirados vivos al río Tiber.”

El asesinato fué un importante ingreso paralelo, para el papa Alejandro VI. Harto de las constantes amenazas de su hermano, que se encontraba en el Vaticano como refugiado, el sultán otomano Bayaceto II envió al papa Alejandro VI 40.000 ducados de oro, por los cuales debía asesinar a Dschem. Pero la ayuda del papa no era tan barata. Esperó. Otros 200.000 ducados puso luego el sultán. Entonces el papa Alejandro VI hizo envenenar a Dschem.

La venta de cargos fué una buena fuente de ingresos. Para que los ingresos no se agotaran, “el papa Alejandro se preocupaba de que los cardenales, que él había nombrado, pronto fuesen envenenados, entonces no sólo se podían volver a vender los cargos cardenalicios, si- no también hacerse con las propiedades, que pasaban a manos de la iglesia – quiere decirse, a manos del papa Alejandro.”

En su bestseller “La santa mafia del papa” Robert Hutchison menciona a una serie de muertes misteriosas, que estarían en relación con asuntos financieros o personales con el Vaticano o un grupo cercano. Él se refiere a los siguientes casos mortales:


· 1975: El senador francés príncipe Jean de Broglie

· 1977: Charles Bouchard, gerente del banco Leclerc de Ginebra

· 1978: Padre Giuliano Ferrari

· 1978: El patriarca ortodoxo Nikodim

· 1978: Papa Juan Pablo I

· 1978: Poco después, el secretario de estado cardenal Villot

· 1979: Cardenal Vagnozzi, jefe de la prefectura para asuntos económicos del Vaticano

· 1981: Francesco Cosentino, logia P2

· 1982: El banquero milanés Roberto Calvi

· 1982: El anticuario Giorgio Di Nuncio

· 1982: El cardenal Benelli de Florencia

· 1985: El ex ministro de relaciones exteriores de España, Gregorio López-Bravo

· 1985: El banquero Ricardo Tejero

· 1986: El empresario marítimo José María Aristrain

· 1986: El mafioso Michele Sindona

· 1986: Un fallido intento de asesinato del empresario español Ruiz-Mateos

· 1986: El juez del tribunal constitucional Manuel García Pelayo

· 1994: El arzobispo salvadoreño Rivera Damas

· 1998: El director de la filial del banco Vaticano en Nápoles, Aldo Palumbo


El sacerdote Giuliano Ferrari, fué encontrado muerto en un compartimiento vacío del tren expreso Ginebra – Paris. Aparentemente murió a causa de un “fulminante ataque cardíaco”. Ya en 1969, se trató de envenenarlo lentamente con digitalis glucosides. Esta droga produce fallos cardíacos.

Ferrari llamó a la iglesia romana, “la empresa financiera más grande y sucia del mundo”. Deschner especula si no habría sido una víctima del Vaticano. Según la opinión de Ferrari, los sacerdotes latinoamericanos Camilo Torres y Oscar Romero, también fueron víctimas del Vaticano. Ferrari dijo poco antes de su muerte: “El crimen más reciente del Vaticano fué el asesinato de mi amigo, el arzobispo Oscar Romero, en San Salvador."

En la mañana del 18 de Junio de 1982 el banquero milanés Roberto Calvi, fué encontrado colgando bajo un puente del Támesis. Él fué encubridor y participante de uno de los grandes escándalos financieros que fué provocado por el Vaticano. Él le dijo a su hija, poco antes de morir: “Los curas van a ser mi fin.”

Su esposa Clara Calvi, dijo en una entrevista: “Con seguridad fueron los curas del Vaticano. Esto nos lo dijo Roberto antes. Matar a alguien no es pecado para ellos, así se lo dijeron. Ellos sólo liberarían un alma de un cuerpo."

Al anterior consejero financiero del Vaticano, Leopold Ledl, le dijo Calvi días antes de su muerte en su huida a Londres: “Marcinkus quiere mi cabeza” (se refirió al cardenal Marcinkus).

El lunes 4 de mayo de 1998, fueron asesinadas tres personas.

La versión oficial: El guardia suizo Cédric Tornay, habría asesinado al teniente Estermann y a su esposa Gladis Meza Romero, para luego dispararse a si mismo. Un grupo perteneciente al Vaticano de clérigos y laicos, que quieren permanecer en el anonimato, lo ven de otra manera. Ellos escribieron un libro en Italia sobre este tema, con el título: ”Mentiras sangrientas en el Vaticano”. En Alemania apareció este libro con el título: “Ihr habt getötet”.

En su libro exponen sus reflexiones de cómo se pudo haber llegado a este asesinato, quién fué el beneficiario y enumeran muchas incongruencias hasta la carta falsificada de despedida, del supuesto asesino.

La madre de Céderic afirma que hay alguien en el Vaticano quien podría aclarar la verdad, pero éste habría desaparecido de repente.

Ella tiene miedo, porque delegados del Vaticano fueron a visitarla a Suiza, para presionarla y requerir su silencio.

Según datos de este grupo colaborador anónimo del Vaticano, que se hacen llamar los “Apóstoles de la verdad”, en el vaticano habría una “sangrienta guerra de sucesión“, desencadenada entre los remanentes de la tristemente famosa logia masónica P2 y el archi- conservativo grupo internacionalmente activo.

Los “apóstoles de la verdad” del Vaticano escriben, que un tenaz forcejeo entre el clan de los masones y este grupo internacional, se reparten entre ellos “el gigantesco (político, económico y logístico) poder del Vaticano, donde el papa es sólo una imagen para el público."

A la muerte de Juan Pablo I (Albino Luciani) dicen, que él quería terminar con los dudosos negocios financieros, el exagerado lujo y la corrupción dentro de la Iglesia oficial. “Pero su pontificado fué notoriamente corto (sólo 33 días). Las circunstancias de su muerte fueron misteriosas, y el cadáver de Albino Luciani fué tan rápidamente embalsamado, que fué imposible hacerle una autopsia …”



La Iglesia y el Estado, yacen en la misma cama, a pesar de que la constitución diga otra cosa. Las consecuencias: El estado toma el dinero de los ciudadanos y a las iglesias ricas les es dado ¡Más de 14 mil millones cada año!



O los políticos están tan perturbados, que no se dan cuenta, o están dependientes de la iglesia y tienen miedo.

Existe la sensación de que las iglesias tienen desde hace tiempo, a los políticos en sus bolsillos y les pueden exigir lo que quieran – los políticos pagan sumisos, agradecidos y de forma voluntaria según la divisa: “Manténganlos tontos – y yo los mantengo pobres …”


Se deja pagar muchas cosas del estado:


Sueldos de los obispos, cardenales, arzobispos y obispos auxiliares

Sueldos de canónicos y consistorios

Sueldos de vicarios y sacristanes

Sueldos de secretarios de los obispos

Obispos militares y Pastores militares

Reparaciones y mantenimiento de innumerables iglesias y construcciones eclesiásticas

La formación de curas y teólogos

Clases confesionales de religión, en escuelas públicas

Millones de exigencias de la época napoleónica, que generalmente deben ser pagadas por municipios empobrecidos. (No es un chiste malo)

Incluso el incienso, el vino de misa y los trajes, en el caso de asistencia espiritual en el ejército, son pagados por el estado

Del dinero del pueblo, se financian también la mayoría de los costes de las instalaciones (aprox. 90 %, equivalente a unos 10 millones de Euros anuales). Raras veces ponen la mano en sus propios bolsillos (a pesar de un patrimonio de 500 mil millones de euros). Y sin embargo tienen la potestad: El que se casa con una divorciada, es amenazado de ser expulsado de una institución católica, etc.

La frutilla del postre: También los musulmanes, ateos y los que se salieron de las iglesias, tienen que pagar los sueldos de los obispos católicos, ya que el dinero es sacado de el bote común de los impuestos (O sea no del impuesto eclesiástico, como muchos creen).


Si una comunidad eclesiástica local construye un nuevo jardín infantil por ejemplo, sólo paga un 1/3 de los costos, los 2/3 restantes los paga el estado. La iglesia sin embargo, es la única dueña (muchas veces el terreno es donado). De esta manera aumenta constantemente la propiedad en inmuebles y terrenos de la iglesia.